Aventura en busca del tesoro perdido
¿Estás prestando atención? Bien, si no lees esto cuidadosamente, te vas a perder algunas cosas, cosas importantes. Pero debo decirte que voy a hacer una de esas búsquedas del tesoro perdido del que todo el mundo desea formar parte.
Así que, ¿por qué te estoy advirtiendo esto? Bueno, puede ser que después de leer esto no seas capaz de resistirte a la tentación de visitar este lugar. ¡Presta atención!
Era pasada la medianoche, cuando mi nuevo amigo, que tuve la suerte de conocer en el tren a Trivandrum, arrojó un periódico hacia mí. El epígrafe decía “faltan 226kg de oro en el templo Sri Padmanabhaswamy, Informe de auditoría”
Mi amigo había ayudado a muchas agencias (no mencionó nombres) a solucionar muchos crímenes. “¿Quién crees que robó este oro?”, me preguntó mi amigo al observar de cerca una de sus cartas. “No me importa quién, lo que no puedo entender es dónde, ¿dónde mantiene alguien tanto oro sin que se note? “, le respondí. Pude ver que mi amigo estaba impresionado por mi respuesta. Se levantó y me recordó que era tarde. “Deberíamos dormir un poco” – dijo – “nos queda un largo día por delante”. Y dejé el artículo del periódico sobre la mesa antes de regresar a mi habitación, para dormir un poco.
Yo había ido a la capital de Kerala, Thiruvananthapuram, para rendir homenaje al hermoso Templo Padmanabhaswamy. Este templo es conocido por ser el templo hindú más rico del mundo. Es muy famoso por el poder que transmite al tener tanta riqueza. Este es el hermoso templo de Vishnu. Se le atribuye una hermosa historia y la arquitectura puede dejarte sin aliento.
A la mañana siguiente, cuando llamaron a la puerta, yo acababa de atar mi dhoti, ¡que no es tan difícil como parece!. Era mi amigo, que parecía un local usando el dhoti. En el templo Padmanabhaswamy, el acceso a los hombres está restringido a menos que lleven un dhoti (una tela sin coser que se envuelve alrededor de la cintura), y las mujeres deben llevar un sari.
“He estado pensando en lo que dijiste anoche y…” – dijo mi amigo cuando entramos en el recinto del templo – “el único lugar donde alguien puede ocultar tanto oro es en una de las bodegas.” Él me mostro su carta, era la misma que leí la noche anterior. “Mira, hay mucho espacio en la bodega, pero también es posible que hayan muchas personas involucradas y, si es así, el oro será imposible de encontrar” – dijo mi amigo. Parecía un poco decepcionado por la multitud de gente que había en el templo. Eran las 4 am y toda la ciudad parecía estar en ese recinto, haciendo fila para entrar al templo.
Cuando estábamos en el interior de un oscuro túnel, tuvimos que usar la luz de nuestros teléfonos para guiarnos. La apertura del túnel estaba al lado de una pequeña estatua que mi amigo había logrado encontrar a través de sus cartas. Cuando le pregunté cómo sabía tanto acerca de este templo, sonrió y me dijo: “La historia, mi amigo, la historia.”
Al llegar al final del túnel, que era enorme, había una pequeña puerta. Una vez habíamos entrado, nos quedamos en una habitación pequeña. “Es Kallara” – exclamó mi amigo, examinando las paredes – “mira esa imagen de serpientes en esa puerta; conduce a la bodega más interna de esta bóveda. Pero se dice que quien la abra estará en grave peligro, y es por esto que jamás ha sido abierta. Se dice que grandes tesoros se encuentran dentro, y tal vez es ahí donde podría estar el oro perdido. He leído sobre esta bodega, y cómo se declaró un territorio prohibido en 2011”, dijo mi amigo. Trató de abrir la puerta, pero fue imposible.
Regresamos de nuevo al recinto del templo. Le dije adiós a mi amigo y le deseé buena suerte, ya que tenía que coger mi vuelo. Mi amigo sonrió y dijo: “Que Dios esté contigo”. No tuve la oportunidad de visitar el templo, y por lo tanto estaba un poco decepcionado. Lo que me sorprendía era la sensación de haber estado tan cerca de semejante aventura.
Después de unos pocos días, leí en el periódico que un hombre presentó un informe a la Corte Suprema de India para recomendar la apertura de la bodega del interior de Kallara. Sabía que era mi amigo, y estaba seguro de que él estaba en lo cierto.

